2.- LA TEMPERATURA y LA HUMEDAD.
TEMPERATURA. Los aviones poseen un poderoso equipo de aire acondicionado donde la temperatura de la cabina es habitualmente regulada, dependiendo del lugar geográfico y la estación del año, entre los 18 y 22 grados centígrados, contra los 50 grados bajo cero que se registran en el medio ambiente exterior, no obstante la temperatura puede variar ostensiblemente en los distintos sectores y lugares de la cabina y la sensación térmica individual puede no ser la adecuada para un determinado pasajero, por lo que ante situaciones de disconfort, ya sea por frío como es el caso del asiento del lado de las ventanillas o por calor, en los asientos centrales, deberá consultarse al personal de cabina, para su adecuada corrección. No ocurre así con la HUMEDAD relativa, la que por razones técnicas es muy baja del orden del 8 al 12 % similar a las de los desiertos, y NO se la puede modificar, consecuentemente conduce a una notoria sequedad de las mucosas ocular, nasal y bucal e incluso de la piel, la que se puede contrarrestar con la aplicación de gotas oculares y nasales y con cremas humectantes, tomando líquidos o bien utilizando como último recurso una simple mascarilla con el fin de retener la humedad propia de la respiración. |